Vuelve a disfrutar de una de las mejores superproducciones de los últimos años: Tierra Amarga
Momento destacado
Tras rescatar a Canfeza y llevarla a la mansión familiar, Asaf ve una nueva oportunidad para cumplir su gran deseo: que Mahir regrese a casa y se case con Sila. Pero el joven tiene muy claro con quién quiere estar.
Süreyya comete un grave error. Se pone en contacto con Afet, la abuela de Mahir, para recuperar el anillo que dejó en la mansión familiar de su marido. Sin embargo, Selim acaba descubriendo el paradero de la hija de Kürşat y va en su busca. Aunque la joven telefonea a Mahir para advertirle de lo ocurrido, ya es demasiado tarde.
El malvado empresario llega antes que el exinspector de policía, pero no cuenta con que Asaf aparecerá para rescatar a Canfeza y a la madre de su nieto.
Tras el incidente, Canfeza se pone en contacto con Mahir para tranquilizarlo y decirle que están bien. Además, Asaf le comunica a su nieto que las llevará de vuelta a la mansión para protegerlas.
Mientras tanto, los hombres de Asaf, después de maniatar a Selim, lo abandonan en una cuneta y le lanzan una seria advertencia: "Deja en paz a los Yilmaz".
Ya en la mansión familiar, Canfeza y Süreyya son recibidas con los brazos abiertos. Asaf y Afet han conseguido lo que tanto deseaban: que su nieto vuelva a casa e intentarán convencerlo para que se case con Sila. "Solo cumplimos con nuestro deber", le responden sus abuelos.
Sila interviene entonces para asegurar que lamenta todo lo ocurrido y confiesa que ella tampoco desea casarse con Mahir.
Con la intención de limar asperezas, la joven se acerca a Canfeza e intenta ganarse su amistad. Reconoce que está arruinando su vida, pero le explica que ella no puede elegir y que la han obligado a casarse contra su voluntad.
"No me voy a interponer entre vosotros. Lo único que quiero es huir", le asegura.
Canfeza desconoce que Mahir ha escuchado el final de la conversación. Poco después, él le deja claro que, si tiene que elegir entre ambas, la elegirá a ella.
Sin embargo, la amiga de Sare siente que vivir en la mansión de Asaf es como estar en una prisión. Mahir no comparte su opinión y le recuerda que nadie los obliga a quedarse.
¿Tiene razón el joven o sus abuelos harán todo lo posible para impedir que se marchen?