Vuelve a disfrutar de una de las mejores superproducciones de los últimos años: Tierra Amarga
Momento destacado
El excomisario lleva a Canfeza a pescar y después alquila una sala de cine solo para ellos, demostrando una vez más lo mucho que la quiere. Pero, tras una noche llena de romanticismo, la joven despierta angustiada por una pesadilla que amenaza con enturbiar su felicidad.
Canfeza siente que está viviendo como en una prisión en la mansión de los abuelos de Mahir y necesita salir de esas cuatro paredes para relajarse un poco. El hijo de Süreyya es consciente de ello y decide llevarla a pescar.
El excomisario de policía aprovecha la ocasión para decirle que su destino es estar junto a él. Mahir recuerda el día en que se encontraron en la cascada y el anillo de la amiga de Sare flotó hasta sus manos. "El destino te trajo hacia mí", le dice convencido, volviendo a sacar su lado más romántico: "Tú eres mía y yo soy tuyo".
Mahir y Canfeza están a punto de darse su primer beso de verdad, pero un pescador los interrumpe y no pueden dar rienda suelta a su pasión.
La velada continúa para ellos. La hija de Kürşat reconoce ante el excomisario que hace muchos años que no va al cine y él decide complacerla llevándola a ver una película. Para que puedan disfrutar del momento a solas, alquila una sala entera. La joven no puede ocultar su felicidad y no es para menos: Mahir la colma de atenciones, cariño y amor.
Tras pasar la noche juntos, al día siguiente Canfeza se despierta sobresaltada por una pesadilla. Sueña que el hijo de Süreyya acaba comprometiéndose con Sila, y eso la asusta profundamente. Además, se queda en shock al ver a Mahir tumbado en su cama.