Momento destacado
Reyhan pone a prueba a Emir, convencida de que no durará mucho en su pueblo
Emir deja a un lado su orgullo y viaja hasta el pueblo de Reyhan. Ella, convencida de que no aguantará mucho tiempo allí, decide ponerlo a prueba con todo tipo de tareas, pero su marido consigue sorprenderla.
Reyhan decide poner tierra de por medio durante un tiempo y regresa a su pueblo para cuidar de una de sus tías, que está enferma. Además, necesita alejarse de los Tarhun, una familia que le ha hecho sufrir mucho.
Emir no entiende por qué se ha ido sin avisarle previamente. Él no está dispuesto a ir a buscarla por orgullo, pero está preocupado por ella y, con la excusa de saber dónde guarda la comida de su periquita, llama a su esposa para comprobar que está bien. La joven le habla con naturalidad y le llama la atención que su marido no se haya interesado por ella, sino solo por su pájaro. Pero es evidente que el hijo de Hikmet está preocupado por Reyhan y la tía de la joven lo tiene claro. Le asegura que vivirá tiempos muy felices junto a Emir, aunque ella no se muestra demasiado optimista. ¿Emir se habrá enamorado de su mujer?
Reyhan encuentra sobre la cómoda de su habitación su diario, en el que habla de su paso por la universidad y de la muerte de su madre, un episodio de su vida que todavía la entristece. También, recuerda la conversación que mantuvo con su tío Hikmet para que se casara con su hijo Emir.
A la mañana siguiente, Emir se presenta a primera hora en el pueblo de su mujer para sorpresa de ella. Asegura que está allí para llevar a la tía de Reyhan al médico, que termina recetándole un montón de medicamentos.
La tía de Reyhan invita a Emir a quedarse unos días en el pueblo, pero Reyhan le insinúa que su marido está acostumbrado a vivir en la ciudad y que no se va a adaptar a estar allí sin móvil ni internet. "Aquí solo hay aire puro y algunos bichos", le dice a su marido. "Se adaptará, el pueblo le hará bien", asegura su tía.
Reyhan se pregunta por qué Emir está allí si no la quiere, mientras él solo piensa que su mujer no se deshará de él tan fácilmente. La sobrina de Hikmet decide entonces enseñarle cómo es la vida en el pueblo y lo pone a prueba. Le manda cortar leña, ir al mercado a comprar y reparar la caseta del perro de su tía, entre otras tareas. Pero Emir puede con todo, para sorpresa de Reyhan.