Vuelve a disfrutar de una de las mejores superproducciones de los últimos años: Tierra Amarga
Momento destacado
Crisanta estaba embarazada de Valente, el hijo del señor de la hacienda y Fernando no podía permitir que nadie lo supiera. ¡Ni creía que fuera suyo!
Hace 25 años, una tragedia ocurrió en la hacienda de los Pérez Sóler. Don Fernando Pérez-Soler, el dueño de la hacienda, ordena a su hijo Valente que saque a los perros que van tras Alejandro Sánchez, que es apenas un niño. Lo acusan de robo aunque no es verdad.
Por si fuera poco, Valente, el hijo de Fernando, ha dejado embarazada a una mujer que trabaja para él, Déborah, que es la hermana de Crisanta, la madre de Alejandro. Déborah y Valente se quieren, pero el padre de él no puede permitir que esa relación continúe.
Crisanta se enfrenta a su señor Fernando y le dice que los quiere maltratar porque no consiente que su hermana Déborah tenga una relación con Valente. Y es entonces cuando Fernando manda sacar a los perros para que vayan detrás de Crisanta y sus dos hijos. Y se produce una agónica persecución.
Valente no sabía que los ladrones a los que se refería Fernando eran Crisanta y sus dos hijos. ¡Están persiguiendo inocentes! Así que va a llamar a la policía.
En la huida, Crisanta salta al agua de un río de la mano de sus dos hijos para escapar de los perros. Valente acude al lugar y salta al agua a salvarlos pero llega tarde.
Crisanta consigue dejar a sus hijos en una roca mientras a ella se la lleva la corriente, se golpea con un tronco y muere en el acto.
En la hacienda, Déborah se enfrenta a Fernando y le dice que va a dar a luz a su nieto. Pero entonces llegan los hombres de la hacienda y Déborah no puede creer lo que dicen sus caras: piensa que los tres, su hermana y sus dos hijos, están muertos.
No es del todo cierto porque los dos niños sobreviven pero su hermana Crisanta no. Del tremeno golpe que le ha dado la vida, Déborah se pone de parto.
¿Qué pasará con su hijo al que Fernando Pérez-Soler no quiere como nieto?