Momento destacado

Fausto no puede dejar a Daniela por mucho que Karen se lo pida

Hasta que Isabella no sea mayor de edad, Fausto debe aguantar su matrimonio, de lo contrario perderá la herencia.

no ser un mantenido si no separarse en un futuro de Daniela y estar junto a Karen pero cada uno con su dinero.

Mientras tanto, Daniela agradece a Memo que se preocupe por ella. Incluso la ha llevado a un bonito sitio para despejarse.

Daniela termina confesando que está triste porque su matrimonio se está perdiendo. Y teme sobre todo por su hija, porque está en medio.

Además, Memo le dice que lo importante es que ella esté bien, sobre todo por su hija.

Además, aparece Úrsula y se tira a los brazos de Memo, que tiene que presentarla a Daniela como su novia.

En ese momento, Daniela recibe una llamada: un empresario muy importante quiere que ella haga el jardín de su casa y lo celebra junto a Memo, que se ofrece a llevarla donde necesite, bajo la atenta mirada de Úrsula, que se está encargando mientras de llevar a sus mecánicos la furgoneta averiada de Daniela.

Por si fuera poco, el empresario decide invitarla a cenar, a ella y a su acompañante.

Cuando llega a casa Daniela se encuentra con su marido que se va corriendo por un viaje de trabajo y aunque Daniel le dice que tiene que contarle algo importante, él se va sin escucharla.

Por otro lado, Isabella todavía sigue enfada con Memo porque piensa que hizo llorar a su madre. La niña se enfada cuando lo tiene cerca y lo rechaza. Pero entonces Memo le regala un telescopio y ella empieza a acercarse a él poco a poco.

¡Qué momento tan tierno entre padre e hija!

Aunque todavía no se fíe del todo porque Memo ha cogido una diadema de la niña para comprobar por su cuenta si de verdad es hija suya.