Momento destacado
Daniela da por perdido su matrimonio y quiere descubrir a la amante de su marido
No cree las excusas de su marido y está cansada de ser la única que lucha por su amor, así que pide ayuda a su amiga Karen para destapar la infidelidad.
Daniela encuentra ropa lencera de una mujer en su casa y le pregunta enfada a Fausto si le está engañando con otra persona.
Pero él lo niega de todo, además le dice que es un disfraz con el que pretendía retomar la pasión entre los dos. Pero Daniela no lo cree. Le dice que ya no puede más porque siente que es la única que está luchando por su matrimonio porque tienen una familia. Pero determina que esa unión ya no puede seguir.
Fausto regaña a Karen, que es quien ha puesto ese disfraz en su maleta, y le amenaza diciendo que ya sabe la de millones que puede perder si rompe con Daniela.
La mujer intenta seguir su trabajo, pero delante de Memo no duda en mostrarse vulnerable y le pide que le lleve a algún lugar idílico para despejarse.
Memo la lleva a uno de los locales que él frecuenta y Daniela se desahoga con él.
“¿Por qué ya no se puede confiar en los hombres, ¿es que todos son unos mentirosos?", le pregunta. "No todos”, responde Memo, mientras Daniela apura su copa de un trago.
A Daniela le enternece que Memo se preocupe por ella. Y cuando Memo le cuenta sus desastres amorosos y cómo una de las mujeres de su vida lo rechazó, Daniela le dice que cualquier mujer querría tener un hombre como él al lado.
Cuando salen del bar, Daniela, que va un poco perjudicada, termina en los brazos de Memo cuando él la salva de morir atropellada.
Al llegar a su casa con su hija Daniela se encuentra con Karen y le pide que le ayude a descubrir quién es la amante de Fausto. ¡Si supiera que Karen no es la primera amante que tiene Fausto!
Pero los dramas no terminan ahí. Fausto habla con su mejor amigo sobre lo que puede hacer para amenazar a Daniel y que se qude junto a él y le dice que es hora de que Isabella sepa la verdad: que no es hija suya que es adoptada.
Isabllea lo escucha desde fuera del despacho y rompe a llorar desconsolada.