Momento destacado

Juan y Gabriela, como el perro y el gato en plena selva

Suegra y yerno han tenido que acercar posturas a la fuerza en pleno secuestro, pero los roces entre ellos siguen surgiendo en cada conversación.

Juan y Gabriela han pasado de ser la pareja que más se odiaba a la que más tiempo está pasando junta, aunque no sea por elección propia.

El secuestro en la selva pantanosa se está haciendo demasiado largo y están teniendo mucho tiempo y muchos momentos de soledad compartida para hablar de todo.

Muchas veces terminan discutiendo, como cuando Gabriela le dice a Juan que cuando los rescaten va a mandar que le corten el pelo, pero Juan se defiende diciendo que le gusta cómo es y no va a dejar que nadie lo cambie.

En cambió, él se mete con la señora diciéndole que igual no les queda dinero para viajar porque su marido Fernando la ha arruinado y le echa en cara que siempre comete errores al tener cerca a hombres que no debe, como pasó con Fernando, que primero se casó con Norma y luego con ella.

Gabriela se enfada mucho pero un comentario hace recordar a Juan a su madre y se puede ver la cara de enternecimiento que le surge a la madre de Norma.

De hecho, Juan le dice que Gabriela le recuerda un poco a su propia madre en algunos comportamientos.

La relación de Juan y Gabriela se está convirtiendo en una relación de amor-odio. ¿Cómo se llevarán si consiguen salir con vida de la selva?

Porque Fernando está desaparecido mientras tanto, aunque no se fían de que ande lejos, con lo cobarde que es.

Nova» Series» Pasión de Gavilanes» Noticias