Vuelve a disfrutar de una de las mejores superproducciones de los últimos años: Tierra Amarga
Momento destacado
La pareja vive una tregua en sus investigaciones: Ilgaz quiere que Ceylin se olvide de todo pero no sabe que ella le oculta algo muy gordo. Para colmo, le confiesa que quiere formar una familia junto a ella.
Ceylin está pasando unos días muy malos: conocer toda la verdad sobre Parla y la muerte de Serdar le está carcomiendo por dentro! Así que Ilgaz la regala una escapada a Capadocia para olvidarse de todo por unas horas.
Solo tienen que pensar en ellos dos. ¡Qué romántico! “Aunque se acabe el mundo, sólo importamos nosotros”. ¿Será capaz Ceylin de desconectar?
No puede evitar sentirse culpable por mentirle a su marido y tras una llamada de Eren, no puede volver a dormir. Ilgaz se despierta en mitad de la noche y ve que Ceylin no está en la cama, y cuando le pregunta qué le pasa ella vuelve a mentirle e Ilgaz termina confesando que guardar secretos enferma el alma.
Y le pone un ejemplo. Ilgaz se sincera y le cuenta a Ceylin cómo conoció a su abuelo. Al principio el fiscal no conocía los lazos de sangre que le unían a ese hombre y, aun así, iba todos los días al parque para ver a Merdan. Y cuando se enteró de que le ocultó quien era... ¡estuvo sin hablarle años! El fiscal confiesa que desde entonces no puede soportar que la gente le oculte las cosas y le mienta.
Después, Ceylin intenta decirle algo, pero él afirma que es hora de dormir.
Por la mañana Ceylin e Ilgaz disfrutan de un bonito plan visitando la Capadocia.
Allí se acercan al árbol de los deseos e Ilgaz, curioso, pregunta a Ceylin cuál ha sido su deseo. Pero como la joven es supersticiosa prefiere no decirlo. ¿Se cumplirá?
Ilgaz por su parte decide pedir dos deseos: que le encantaría tener hijos con Ceylin y formar una gran familia. ¡Menuda confesión le ha hecho!
Ella no se atreve a contestarle y ambos se funden en un cariñoso abrazo. ¿Qué se le está pasando por la cabeza a Ceylin?