Vuelve a disfrutar de una de las mejores superproducciones de los últimos años: Tierra Amarga
Momento destacado
Mahir besa a Canfeza por sorpresa y su historia da un giro dramático cuando Kürsat le anuncia a su hija que la casará a la fuerza con uno de sus socios para salvar sus negocios ilegales.
Canfeza quiere cambiar su destino y, para lograrlo, no solo se sumerge en aguas termales, tal y como le aconsejó su abuela, sino que también deja un anillo sobre una vela encendida en un riachuelo siguiendo un antiguo ritual. Su deseo es encontrar a un hombre que la cuide. Lo que no imagina es que volverá a cruzarse con Mahir.
El hijo de Süreyya encuentra el anillo en la orilla del río y, cuando descubre que pertenece a la joven que lo dejó completamente cautivado, se niega a devolvérselo si no le dice su nombre. Canfeza se opone y él, atrevido, acaba robándole un beso. La joven, sorprendida por su descaro, le da un bofetón. Pero Mahir no se rinde: tiene claro que es la mujer de su vida y asegura que acabará casándose con ella.
Cuando Canfeza regresa a casa, su padre Kürşat la espera en el jardín. El millonario traficante de drogas se enfurece al descubrir que su hija ha salido sin avisarle. Acostumbrado a controlarla en todo momento, no está dispuesto a permitir que entre y salga de la mansión a su antojo. Entonces le comunica una noticia que cambia su vida para siempre: piensa casarla con uno de sus socios para saldar sus deudas y resolver los problemas derivados de sus negocios ilegales.
Canfeza se opone, pero de nada sirve. Su abuela intenta animarla y le pide que no pierda la esperanza.
Más tarde, su prometido la invita a cenar a uno de los restaurantes más exclusivos de la zona, donde casualmente también se encuentra Mahir junto a un compañero de la policía. El socio de Kürsat demuestra ser un hombre déspota y autoritario. Durante la cena, Canfeza le confiesa que no desea casarse con él, pero al hombre no le importa lo más mínimo la opinión de su prometida. Además, le revela que su padre atraviesa graves problemas económicos y que él es el único que puede ayudarlos.
Desesperada, Canfeza huye al baño para llorar y desahogarse. Allí aparece Mahir, que la rescata y decide acompañarla de vuelta a casa. Antes de despedirse, le escribe su número de teléfono en la mano por si alguna vez necesita ayuda y vuelve a repetirle que terminará casándose con ella. Sin embargo, la joven le explica que su padre ya ha decidido entregarla a otro hombre, una noticia que lo deja en shock.
Al llegar a la mansión, Kürşat la espera junto a su prometido y le exige explicaciones por haberlo abandonado la cena. Ella le suplica que no la obligue a casarse con él, pero su padre ignora sus plegarias y toma una decisión todavía más cruel: adelantar la boda.