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Cavidan sorprende a Emir al salir en defensa de Reyhan, pero oculta sus verdaderas intenciones

La madre de Emir miente para evitar el divorcio de su hijo y Reyhan, aunque detrás de su inesperado cambio de actitud se esconde un interés económico.

La firma de los papeles del divorcio y la confesión a Emir de que Hikmet se está muriendo resultan ser solo un sueño de Reyhan.

Sin embargo, la joven se teme lo peor y no está equivocada. Su marido llega a la mansión con los papeles del divorcio para que los firme. Emir le recuerda que se casaron por obligación y que no tiene sentido seguir manteniendo aquella farsa. Reyhan se niega a firmarlos e insiste en que no ha hecho nada malo. Pero el hermano de Suna no está dispuesto a perdonar a su esposa mientras no le cuente dónde pasó la noche anterior.

En ese momento, aparece Cavidan, que escucha la discusión del matrimonio y sorprende a su hijo al asegurarle que Reyhan pasó la noche con ella. Sin embargo, está mintiendo. ¿Por qué sale ahora en defensa de su nuera? ¿Qué se trae entre manos? Lo que Reyhan desconoce es que su suegra ha descubierto que posee el 10 % de las acciones de la empresa de los Tarhun y está decidida a impedir que se haga con ellas.

Desconcertada por la actitud de Cavidan, Reyhan le pregunta directamente por qué ha decidido ayudarla. Su suegra, para salir del paso, asegura que solo pretende evitar nuevos conflictos familiares y le deja claro que no lo ha hecho por ella, ya que sigue sin aceptarla como esposa de su hijo. "No dejaré que destroces a mi familia haciendo que nos enfrentemos", le espeta.

Por su parte, Emir, que ha vuelto a desconfiar de su esposa, intenta limar asperezas con ella. Reyhan decide sincerarse y le confiesa que no pasó aquella noche con su madre. Le ruega que confíe en ella y le promete que, cuando llegue el momento, le contará toda la verdad. Esta vez, parece que el amigo de Zafer está dispuesto a darle un voto de confianza.

Finalmente, después de darle muchas vueltas, Reyhan toma la decisión de contarle a Emir que su padre está gravemente enfermo. Sin embargo, justo cuando se dispone a revelarle la verdad, Hikmet aparece en la mansión fingiendo que acaba de regresar de un viaje de negocios.

Suna se da cuenta de que su padre no tiene buen aspecto, pero él intenta tranquilizarla asegurándole que solo está acatarrado y que no hay motivos para preocuparse. Reyhan y Melike, las únicas que conocen la gravedad de su enfermedad, no pueden evitar estar pendientes de él. Sin embargo, Cavidan, incapaz de disimular sus celos, interviene y le pide a su nuera que deje descansar a Hikmet y no lo agobie con tantas atenciones.