Mejores momentos
Hikmet toma una decisión que cambiará para siempre la vida de Emir y Reyhan
El patriarca de los Tarhun está harto de la vida desenfrenada de su hijo y cree haber encontrado la solución para que siente la cabeza: casarlo con Reyhan. Una decisión que marcará para siempre el destino de ambos.
A Emir le encanta participar en carreras ilegales de motos y coches, mientras su padre Hikmet lleva las riendas de la empresa familiar junto a su hermano Kemal. El patriarca de la familia Tarhun ya está harto del comportamiento de su primogénito y no duda en hablar con él. "Quieres una vida fácil, que te lo den todo hecho, ¿verdad?", le dice su padre enojado y le ruega que se centre de una vez por todas.
Pero Emir no está dispuesto a que su padre le diga lo que tiene que hacer y así se lo hace saber. "No quiero faltarte al respecto, pero yo llevo las riendas de mi vida", le espeta y su padre le responde que debe tener metas en la vida antes de que sea demasiado tarde.
Cavidan intenta interceder por su hijo. No quiere que su esposo presione a Emir, pero Hikmet no está dispuesto a dar su brazo a torcer. Mientras habla con su mujer, se le ocurre que la mejor opción para que siente la cabeza es casarlo.
Él ya tiene en mente quién puede ser y parece ser que Cavidan también. Ella apuesta por la mejor amiga de Emir, Cemre. Sin embargo, Hikmet tiene otra candidata en mente: su sobrina Reyhan, la mujer que podría cambiar a su primogénito.
Por otra parte, en la ciudad turca de Erzurum, Reyhan vive completamente sola después de que su madre Meryem falleciera. Es una joven humilde y de gran corazón por la que su tío Hikmet siempre ha sentido adoración.
La joven no puede evitar recordar a su madre al encontrar en la ventana de su casa una paloma malherida. Se entristece al verla sola y desvalida porque se siente identificada con ella. Reyhan echa mucho de menos a su progenitora.
Poco después, recibe una visita que no espera. Su tío ha venido a verla y ella se lleva una gran alegría. Pero no se imagina que ha viajado hasta allí para pedirle que se case con su hijo Emir, una propuesta que cambiará el rumbo de su vida para siempre. "Te aseguro que no hay novia mejor en el mundo que tú", le asegura Hikmet a su sobrina.
Sin embargo, ella, al principio, se muestra reticente. No quiere abandonar su casa, donde ha crecido, ni alejarse de la tumba de su madre, a la que va a visitar muy a menudo.
"La tumba de mi madre está aquí y no quiero dejar la ciudad donde nací porque aquí está mi hogar. No tienes porque preocuparte por mí. Soy mayor y sé cuidarme por mi misma".
Además, la joven le argumenta que no conoce a Emir y Hikmet se sincera ante ella. Le revela que está gravemente enfermo y que no le queda mucho tiempo de vida. "Cásate con él hazlo por mí", le pide encarecidamente el patriarca de los Tarhun y, al final, Reyhan termina accediendo a su petición.
Antes de viajar a Estambul, la joven se despide de su hogar y de la paloma que ha estado cuidando celosamente.
Además, acude al cementerio para rezar ante la tumba de su madre y, entre lágrimas, le pide que entienda su decisión y le recuerda lo mucho que la echa de menos. "La vida va a ser muy dura sin ti a mi lado", le confiesa la joven a su progenitora.