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Reyhan, cada vez más angustiada por la enfermedad de Hikmet: ¿acabará contándole la verdad a Emir?

La salud de Hikmet empeora por momentos y Reyhan está cada vez más preocupada. Aunque su tío le ha pedido que no revele a nadie que está gravemente enfermo, Emir está a punto de descubrir que su padre se encuentra ingresado en el hospital. ¿Conseguirá la joven mantenerlo en secreto?

La salud de Hikmet es cada vez más delicada, hasta tal punto que termina ingresado en el hospital. Reyhan es la única que conoce su enfermedad y no se separa de él porque lo quiere como a un padre.

Aunque en su día le prometió que no contaría a su familia que se está muriendo, quiere llamar a Emir para decirle que su padre no se encuentra bien. Sin embargo, justo cuando está a punto de telefonearlo, su tío le pide que no lo haga y que siga guardando su secreto.

Al final, la joven obedece y decide ocultárselo a su marido, aunque considera que, al menos, Emir y Suna deberían saber que su padre se está muriendo.

Reyhan regresa a la mansión muy triste por lo sucedido. Emir le pregunta qué le pasa y ella, para salir del paso, justifica su estado de ánimo diciéndole que está cansada del viaje. ¿Terminará confesándole la verdad?

A la mañana siguiente, Reyhan acude al hospital para acompañar a Hikmet. Poco después, aparece Emir, al que Suna ha contado que su mujer se encuentra allí. El joven cree que su esposa no se encuentra bien y ella le sigue la corriente para evitar que descubra que su padre está ingresado en una de las habitaciones.

Tras someterse a un chequeo médico, el doctor le explica a Reyhan que su sistema inmunológico está debilitado y que debe tomar unas pastillas para recuperarse.

Al regresar a casa, la joven se refugia en su habitación y se desahoga con su periquita, a la que le cuenta que su tío se niega a que revele su enfermedad. "Ya no sé cómo seguir guardando el secreto", confiesa angustiada.