Vuelve a disfrutar de una de las mejores superproducciones de los últimos años: Tierra Amarga
Momento destacado
La chef regresa a la casa donde creció junto a su padre y no puede contener la emoción al recordar su infancia. Sin embargo, la tensión aumenta cuando una vecina la llama por su verdadero nombre y está a punto de descubrirla.
Ela y Civan viajan a Bursa en busca de la supuesta Leyla y la chef lo conduce hasta la casa donde pasó su infancia junto a su padre, Hilmi. Nada más cruzar la puerta, los recuerdos la golpean con fuerza. Son demasiados momentos felices acumulados entre esas paredes.
Civan encuentra una fotografía de Leyla cuando era niña y no duda en cogerla. Ela no puede contener las lágrimas.
Recorren cada estancia y todas despiertan emociones. En la cocina, revive cómo su padre le enseñaba a hacer pasta; en el jardín, recuerda las horas observando las plantas, especialmente aquella que sembró con su madre. Intenta disimular para que Civan no sospeche, pero la emoción la supera.
Mientras tanto, Civan se muestra abatido por no encontrar a Leyla. "Aquí solo hay vacío, no queda nada", admite. Confiesa que deseaba verla para asegurarse de que estaba bien y decirle que nunca la olvidó. Ela, con el corazón encogido, le anima asegurándole que quizá algún día sea ella quien lo busque. "Sería feliz si eso pasara", responde él.
Cuando abandonan la casa, una vecina se acerca y saluda a Ela llamándola Leyla. Ella lo niega, pero la mujer insiste: pasó años buscándola tras su desaparición y menciona incluso la relación de Nur con otro hombre que no era Hilmi, aunque no logra recordar su nombre. La escena queda en un incómodo malentendido… o quizá no tanto.