Vuelve a disfrutar de una de las mejores superproducciones de los últimos años: Tierra Amarga
Momento destacado
Eren no para hasta conseguir que los hombres que agredieron a su hija se maten entre ellos.
Eren va a visitar a su hija al hospital y, entre lágrimas, su rabia e importancia crece por momentos al ver a Tuğçe llena de golpes y moratones: “Tu padre está aquí”, le dice con cariño.
Tuğçe, con gran esfuerzo y con un hilito de voz, le hace una importante petición a su padre: “¡Mátalos a todos!”, refiriéndose a los cuatro hombres que casi acaban con su vida.
Eren está desolado, pero va a hacer todo lo que esté en su mano para encontrar a los culpables. El policía empieza a investigar por su cuenta.
Eren y Efe poco van descubriendo los nombres y apellidos de los agresores de Tuğçe sin que Ilgaz y la policía lo sepan. Después de haber estado a punto de matar a uno de los agresores, Eren ha averiguado que uno de ellos ha estado todo este tiempo… ¡delante de ellos! Es el médico que ha atendido a la joven desde que ingresó en el hospital tras ser agredida.
Sin embargo, ese médico ha desaparecido. Lo que ninguno de los dos sabe es que Tuğçe ha reconocido la voz de ese médico y él ha salido corriendo de allí antes de que pudiese ser identificado.
Eren va a por ellos. El policía organiza un plan para que los agresores de Tuğçe se maten entre ellos. Tras momentos de mucha tensión, e incluso por un momento parecía que Eren había muerto, los cuatro hombres reciben su merecido. ¡Acaban matándose entre ellos y Kartal, que además fue el médico que atendió a la joven, murió aplastado por un contenedor! Y Eren no se ha manchado las manos de sangre.
El policía va a contarle la buena noticia a su hija: “Se acabó”, le dice mientras Tuğçe por fin sonríe sin poder aguantar las lágrimas. Padre e hija se funden en un emotivo abrazo y se quedan aliviados al darse cuenta de que por fin todo ha terminado.
Tuğçe se sigue recuperando en el hospital tras la brutal agresión que casi le cuesta la vida. La joven policía no dudó en defender a otra mujer, que estaba en grave peligro. Para sorpresa de todos, la fiscal Iclal acude a visitar a la joven al hospital mostrando su lado más humano y, hasta ahora, prácticamente desconocido.
Iclal abre su corazón con Tuğçe y le cuenta que ella sufrió mucho hace años y que, para luchar contra ello, decidió hacerse fiscal para proteger a los demás y siempre de la mano de la justicia: “Con cada mujer a la que pude ayudar ejerciendo la justicia, todas mis heridas fueron cerrándose”, le dice.
La fiscal le pide a la joven que no deje que el miedo le arrebate las ganas de seguir siendo policía. Tuğçe, que reconoce el gran dolor por lo que está atravesando, le responde que solo hizo su trabajo y que lo volvería hacer sin pestañear.
Lo dice con más fuerza que nunca y confesándole que no desistirá en ser una policía a causa de lo que le ha ocurrido. Sobre todo, quiere seguir luchando para que ninguna mujer vuelva a pasar por lo que ha pasado ella.
Iclal le dice que juntas serían más fuertes y que está segura de que formarían un gran equipo. ¡Momentazo!